sábado, 21 de septiembre de 2013

Martes

-Weon, yo considero que eres mas fuerte que yo- Reitero Dante una vez mas.
-¿Por que?- insistí
-Weon, has superado weas que pocos son capaces de tolerar: Peleas con tus viejos, tanto verbales como fisicas con tus padres, te has ido de la casa mas de una vez, etc.
-¿Sabí? Yo no me considero fuerte weon, creo sinceramente que todos tenemos aunque sea en una infima parte de nuestra vida, algo brigido ¿Pero para ser mas fuerte que otros?- Tome un respiro- Siento que en realidad soy mas de Catarsis que de Resilencia. No se si me entiendes.
-Si weón, al menos en mi caso, creo que eres mas fuerte que yo.
-¿Como?- No lograba entender
-Eso, weón, has pasado por weas muy brigadas y aun sigues de pie, frente a todo lo que te ha pasado,. a pesar de las complicaciones.- Dante bebió de su cerveza.- Weon, yo te quería pedir perdón.

El golpe fue mas fuerte de lo que había esperado, yo consideraba que era un amigo que no siempre habia poder estado ahi como el quisiera, pero me dejo fuera de juego.

-¿Weon, por... Por que? ¿A que te refieres?- Le pregunte.

-Weon, cuando eramos chicos yo nunca me percate de la mierda que estabas pasando, te quiero pedir perdón por no estar ahi cuando debi.

-No seai aweonao, Dante. Cuando chico yo ocultaba las mierdas que pasaba y sufría por diversos motivos, no es necesario y no te lo acepto.
-Por lo mismo, weon. Debí haberme percatado de todas esas weas que pasabas, pero nunca imagine esa mierda, te quiero pedir perdón.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Uñeta

Te compuse una canción
Tiene mas de tres acordes.
                Menos esperanza que la mía
Pero dice mas que yo.


                       No espero que te guste
         Solo te estoy comentando
Porque soñé que cuando salíamos
Y yo la tocaba
      te tocaba el alma.

jueves, 7 de marzo de 2013

A la orilla

Te vi caminando por las dunas, mientras tus pasos levantaban arena.

Te vi disfrutando del mar mientras yo me tomaba una cerveza


Te vi alzando los brazos al cielo al llegar a la cúspide de las rocas

Te vi suspirar en el momento que el sol desapareció por el mar

Te vi en las estrellas de la medianoche, abrazándome por el frió.

Te vi en las mañanas, tomando un café, desapareciendo a través de las ventanas

Te vi tan lejos, entre las letras y tan cerca, con el viento...


Te sentí, sentí tu ausencia, sentía que te extrañaba

miércoles, 27 de febrero de 2013

Ceguera

Claudia, junto a su amiga Maria, todos los días caminaba ochocientos cincuenta pasos cruzando cuatro calles que atravesaban hasta llegar al paradero, aquel que ella rogaba que no lo cambiaran.

Ochocientos cincuenta pasos en una ciudad como santiago, en donde muy pocos miraban al lado, con un clima bastante desagradable en toda fecha para ella y Maria.

Por suerte, siempre había alguien que les ayudaba a cruzar la interseccion de calle Rosas y San Martín, donde podían tomar el bus que las llevaría de vuelta a San Bernando, a una hora u hora y media si iba muy llena la locomoción, dejándolas a setecientos veintitres pasos de su casa.

Todos los días el mismo trayecto.

Era eso o no ganarse el pan para comer.

Por suerte, para ellas, siempre salia a ayudarlas alguno de los conserjes de un edificio aledaño.